Una mudanza de la Península a Canarias no se tramita como un traslado nacional cualquiera. A efectos fiscales las islas quedan fuera del territorio del IVA, de modo que la entrada de tus muebles se considera una importación: hay declaración en aduana y, en principio, IGIC, salvo que solicites la exención por traslado de residencia. Eso condiciona la documentación, las fechas y buena parte del presupuesto. En Magens llevamos desde 1981 moviendo enseres entre Tenerife y la Península en los dos sentidos, y este es el orden en que conviene resolverlo.
Por qué mudarte a Canarias cuenta como una importación
La Ley del IGIC considera territorios terceros a la Península, Baleares, Ceuta, Melilla, el resto de Estados miembros de la UE y los países extracomunitarios. Traer el salón de Madrid a Santa Cruz de Tenerife es, en términos del impuesto, una importación sujeta a IGIC, tal y como recuerda la Agencia Tributaria Canaria.
La consecuencia práctica es sencilla: hay que presentar declaración aduanera a través de VEXCAN, la ventanilla única para el comercio exterior en Canarias. No es un trámite exótico ni algo que complique la mudanza por sí solo, pero sí marca el ritmo, porque la mercancía no se entrega hasta que está despachada.
Esto es justo lo que diferencia este traslado del sentido contrario. Cuando alguien se marcha de la isla, el papeleo se plantea de otra forma. Entrando, el peso recae en acreditar que lo que llega son bienes personales de una persona que viene a vivir aquí.
La exención de IGIC por traslado de residencia
Aquí se concentra la mayor parte del dinero en juego. La Ley 20/1991 declara exentas las importaciones de bienes personales realizadas por personas físicas que trasladan su residencia habitual a Canarias, siempre que el importador solicite expresamente la exención. Por bienes personales se entiende lo destinado al uso propio o a las necesidades del hogar, en una cantidad que no parezca una expedición comercial.
Los requisitos que se comprueban son básicamente tres:
- Causar baja en la residencia anterior y darte de alta en el padrón del municipio canario de destino.
- Acreditar que residías con regularidad en el territorio de origen, con el criterio de 185 días por año natural cuando vienes de la Península o de otro país de la UE.
- Que los bienes se adquiriesen tributando con normalidad, sin haberte beneficiado antes de exenciones o devoluciones.
El detalle que más disgustos evita: la exención se pide dentro del propio DUA, no después. Si la mercancía se despacha sin haberla solicitado, arreglarlo es bastante más incómodo que haberlo previsto. Por eso preparamos la documentación antes de que el envío salga, no cuando ya está en el puerto.
Qué papeles conviene tener listos antes de embarcar
Por experiencia, el documento que más veces se queda corto es el inventario. Una relación con veinte líneas del tipo «caja de cosas varias» no sirve para un despacho aduanero: hace falta un listado detallado y valorado, bulto a bulto, coherente con lo que realmente se carga en origen.
A eso se suman tu identificación, la acreditación del cambio de residencia mediante certificados de padrón, y la declaración en la que manifiestas que trasladas tu residencia habitual a las islas. La administración puede pedir documentación adicional según el caso, así que damos por hecho que habrá que justificar más de lo mínimo antes que menos.
Nos ocupamos de esta parte junto al traslado físico. Tiene poco sentido separar el transporte del papeleo cuando un fallo en el inventario retrasa la entrega de todo lo demás.
Cómo viaja tu mudanza hasta Tenerife
El traslado combina siempre tres tramos: recogida terrestre en origen, transporte marítimo y reparto en destino. La decisión que más influye es si tu mudanza viaja en grupaje, compartiendo espacio con otros envíos, o en contenedor exclusivo.
El grupaje ajusta el coste cuando el volumen es moderado, a cambio de depender del calendario de consolidación. El envío exclusivo da control sobre las fechas y suele compensar en viviendas completas o traslados de empresa. En ambos casos trabajamos puerta a puerta, con embalaje, desmontaje y montaje en destino cuando corresponde.
Sobre plazos preferimos no dar una cifra cerrada antes de ver el caso. Dependen de la frecuencia de la línea marítima, del día de salida, del tiempo de despacho y de los accesos en destino. Puedes ver cómo planteamos el servicio completo en nuestra página de mudanzas entre Tenerife y la Península.
Si te traes el coche, es un expediente aparte
Introducir un vehículo en Canarias desde la Península es también una importación y exige su propia declaración en VEXCAN para liquidar el IGIC. La exención por traslado de residencia existe igualmente, con condiciones propias: el vehículo debe haber estado a tu nombre y en uso durante los seis meses anteriores al traslado, la importación debe realizarse dentro del año siguiente al cambio de residencia y los bienes no pueden transmitirse, cederse ni arrendarse durante los doce meses posteriores, salvo causa justificada. Cuando el beneficiario es una empresa o el vehículo lleva matrícula extranjera, el trámite pasa por un representante aduanero.
La misma lógica de tratamiento específico se aplica a otras cargas que movemos con frecuencia en esta ruta: motocicletas, pianos, cajas fuertes, maquinaria u obras de arte. No son imposibles, simplemente se planifican aparte y con antelación.
Qué hacer si la vivienda todavía no está lista

Es una de las situaciones más habituales en esta ruta. La salida de la Península ya está cerrada, pero la entrega de llaves en Tenerife se retrasa, la reforma va lenta o el alquiler empieza tres semanas después. Descoordinar el envío para ganar esos días suele salir más caro que resolverlo con almacenamiento.
Nuestro servicio de guardamuebles en Tenerife permite que el mobiliario espere en contenedores precintados, con vigilancia y control de inventario, hasta que puedas recibirlo. Así el traslado marítimo mantiene su calendario y la entrega se hace cuando de verdad te viene bien.
Qué determina el precio de una mudanza Península-Canarias
No existe una tarifa plana, y desconfía de quien te dé una cifra por teléfono sin ver nada. El coste se construye sobre el volumen real en metros cúbicos, el tipo de envío, la ciudad de origen, los accesos en ambos extremos, el embalaje necesario, el desmontaje y montaje de mobiliario, la presencia de vehículos o piezas especiales, la gestión aduanera y el almacenamiento si hace falta.
Por eso valoramos cada traslado antes de dar un precio cerrado. Si vienes desde la Península y quieres comparar con el sentido inverso, en el blog explicamos también cómo planificar una mudanza de Tenerife a la Península.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que pagar IGIC por traer mis muebles a Canarias?
La entrada de bienes en Canarias desde la Península está sujeta a IGIC a la importación. Ahora bien, la Ley 20/1991 contempla una exención para los bienes personales de quienes trasladan su residencia habitual a las islas, y en una mudanza particular es el supuesto habitual. La clave es solicitarla en la propia declaración aduanera y poder acreditar el cambio de residencia con la documentación correspondiente.
¿Cuánto tarda una mudanza desde la Península hasta Tenerife?
Depende del tipo de envío y de la ruta. Un contenedor exclusivo permite fijar fechas con bastante precisión; un grupaje se ajusta al calendario de consolidación y suele necesitar más margen. A eso hay que sumar el tiempo de despacho en destino y los accesos de la vivienda. Preferimos dar un plazo realista después de valorar el traslado, no antes.
¿Puedo enviar el coche junto con el resto de la mudanza?
Sí, y de hecho es lo habitual, pero se documenta por separado. El vehículo lleva su propia declaración de introducción y su propia exención, con requisitos de antigüedad de uso y plazos distintos a los del mobiliario. Conviene decidirlo desde el principio, porque condiciona el espacio contratado y la documentación que hay que reunir.
Planifica tu llegada a Tenerife con quien conoce la ruta
Una mudanza de la Península a Canarias sale bien cuando el transporte y el papeleo se organizan a la vez y con margen. Nos encargamos del embalaje, la carga, el traslado marítimo, el despacho aduanero, la entrega y el montaje, y si las fechas no encajan, del almacenamiento intermedio.
Cuéntanos desde dónde vienes, qué necesitas trasladar y cuándo, y estudiaremos la mejor forma de organizarlo. Contacta hoy mismo sin compromiso para saber cómo podemos ayudarte.